Fuente imagen: Pixabay.com
Ser nuestra propia jefa nos pone en posiciones nuevas a las que no estábamos acostumbradas.
Somos la cara de nuestra marca, debemos presentarnos ante clientes, exponer nuestros productos, y todas estas situaciones a veces nos generan miedo o inseguridad.
Es normal sentir temor o incertidumbres, pero lo importante es aprender a manejarlas para no proyectar esa inseguridad.