A principios de los 90s empezaron a surgir los buscadores y con la explosión de crecimiento que tuvo internet en esos años, varias empresas desarrollaron sus motores de búsqueda, entre ellas Google. Fue entonces que se inicio una estrecha relación entre los miles de sitios web, ansiosos de atraer visitas –y por lo tanto dinero– y estos buscadores, porque mientras más arriba estuvieras y estés hoy día en la lista de resultados, mejor para el negocio.