Emprendimiento femenino y su rol en la equidad de género

  • Publicado por Crecemujer .
    Fecha publicación 21 Noviembre 2019
    Tipo Capacitación
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La sociedad avanza progresivamente en temas de equidad de género y el emprendimiento femenino no está ajeno, experimentando un importante crecimiento en nuestro país. Según datos entregados por el reporte Global Entrepreneurship Monitor –GEM-, las cifras de Mujeres y Actividad Emprendedora en Chile aumentaron de un 10% a un 48% entre 2016-2018 y la tasa de emprendimiento en etapas iniciales pasó desde un 8% a un 22%. Por su parte, el emprendimiento por necesidad aumentó de 2% a un 8%.

El empoderamiento económico y empresarial de las mujeres es una pieza clave para lograr la equidad de género y construir sociedades modernas, prósperas e inclusivas. Campañas como #NiUnaMenos en varios países latinoamericanos, #MeToo en Estados Unidos o #HeForShe a nivel global son solo el eco de una corriente de cambio que pretende equilibrar la balanza entre hombres y mujeres, especialmente en el ámbito laboral, familiar y en la seguridad. En otras palabras, reivindican las mismas oportunidades laborales y los mismos salarios por el mismo empleo, una repartición de funciones familiares más equitativa, y una persecución eficiente de la violencia de género y del abuso sexual.

En el caso de América Latina, donde solo el 30% de las mujeres tiene una cuenta corriente -mientras que la tienen entre el 50 y 60% de los hombres-, todavía existen importantes retos para lograr un universo empresarial sólido liderado por mujeres. Entre las mejoras necesarias destacan las relacionadas con las adaptaciones legales para el acceso y uso de la propiedad, las restricciones jurídicas y culturales para que las mujeres hagan negocios, las políticas de financiamiento o la reducción de la violencia de género. “La organización social de la economía ha estado tradicionalmente marcada por un fuerte sesgo de género y eso ha conducido a que en líneas generales muchas de las mujeres que crean empresas lo hagan  motivadas por la necesidad y no por la oportunidad” explica Violeta Domínguez, Coordinadora de la Unidad de Género en Hub Providencia. Considera que los estereotipos de género en torno a las habilidades, la fuerza, el liderazgo y la maternidad de las mujeres han generado percepciones y obstáculos que ralentizan el crecimiento de las empresas lideradas por mujeres con respecto a las de los hombres. 

En un intento de superar los obstáculos que limitan el desarrollo empresarial de las mujeres, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) propuso el Modelo de Intervención para el Desarrollo Emprendedor de las Mujeres que busca empoderar económicamente a las mujeres y el crecimiento de sus empresas. En esta misma línea, el Banco Interamericano está trabajando con el modelo, con la finalidad de lograr que las mujeres obtengan autonomía económica a través de la provisión de habilidades, herramientas, recursos, y puedan así desempeñarse en un entorno favorable para el desarrollo de sus empresas y emprendimientos. 

A nivel gubernamental, en nuestro país se trabaja en la incorporación de la perspectiva de género dentro de las líneas de financiamiento que se otorgan, que aseguran que los proyectos fomenten la equidad. También se han puesto en marcha programas de educación financiera y apoyo a organizaciones de mujeres que desarrollan mentorías a emprendedoras y se han generado acuerdos con instituciones financieras para incorporar progresivamente la perspectiva de género en los diversos productos de financiamiento. 

Foto de Anna Kapustina en Pexels

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